Nacida en un pequeño taller de sastrería en Ourense, Galicia, la marca redefinió el vestir contemporáneo en España al romper con la rigidez del pasado y apostar por siluetas relajadas, materiales nobles y una estética honesta.
“La arruga es bella” sintetiza su filosofía: una mirada donde la naturalidad, la ética y el diseño conviven.
Desde el año 2000, la firma asume un compromiso activo con una moda más consciente, prescindiendo de materias primas de origen animal y priorizando procesos responsables con las personas y el planeta.